Misal Romano (tercera edición) - Santo Pedro y Pablo, apóstoles: Misa del día

PROPIO DE LOS SANTOS

29 de junio

SANTOS PEDRO Y PABLO, APÓSTOLES

Solemnidad


Misa del día


Antífona de entrada
Estos son los que, mientras estuvieron en la tierra, con su sangre plantaron la Iglesia: bebieron el cáliz del Señor y lograron ser amigos de Dios.

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios, que nos llenas hoy de santa y festiva alegría
en la solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo,
concede a tu Iglesia seguir en todo
las enseñanzas de aquellos
por quienes comenzó la difusión de la fe.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
HAZ, Señor, que la intercesión de los apóstoles
acompañe la ofrenda que presentamos
para consagrarla a tu nombre,
y, por la celebración de este sacrificio,
nos haga vivir entregados a ti.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio
LA DOBLE MISIÓN DE PEDRO Y PABLO EN LA IGLESIA

Texto musicalizado en Apéndice I.

V/.   El Señor esté con vosotros. R/.

V/.   Levantemos el corazón. R/.

V/.   Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R/.

EN verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque en los santos apóstoles Pedro y Pablo
has querido dar a tu Iglesia
un motivo de alegría:
Pedro fue el primero en confesar la fe,
Pablo, el maestro insigne que la interpretó;
aquel fundó la primitiva Iglesia con el resto de Israel,
este fue maestro y doctor en la vocación de los gentiles.

Así, por caminos diversos,
congregaron la única familia de Cristo
y una misma corona asoció a los dos
a quienes venera el mundo.

Por eso, con los santos y con todos los ángeles,
te alabamos, diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que vienen en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

Antífona de comunión          Cf. Mt 16, 16. 18
Pedro dijo a Jesús: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia».

Oración después de la comunión
A los que has alimentado con este sacramento,
concédenos, Señor,
vivir de tal modo en tu Iglesia
que, perseverando en la fracción del pan
y en la doctrina de los apóstoles,
seamos un solo corazón y una sola alma,
arraigados firmemente en tu amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se puede usar la fórmula de bendición solemne (n. 22).


© Conferencia Episcopal Española

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